"Hijo de perra" me suena muy surfin, y canciones como "los heroes podridos" o "himno del caminante kamikaze" me evoca a la particular solemnidad de "la hora de los verdugos" incluido en su anterior trabajo. En lo letrístico destaco en este disco una presencia constante de contrastes entre lo brillante y optimista y lo decadente (la alegría de una camisa hawaiana es convertida en un instrumento psiquiátrico de contención). "el dolor del miembro fantasma" me recuerda a la siniestra declaración de amor (ambas muy viscerales) de "mis huesos son para ti" compuesta en la etapa al frente de los Surfin' bichos de Alfaro.