Uf, qué heavy eres, Madonna. Estoy deseando escuchar el vinilo o el CD de 12 canciones para ver si hay diferencias en las mezclas y qué tal suena My Sins Are My Saviour como cierre, que ahora se me queda un poco pobre porque el shock value de Betrayal es fuerte. Pero el tramo final me parece esencial. Cuando hablé de Ray Of Light en el hilo de los recuerdos madonniles dije que era más Chill Out que The White Room, poniendo a las KLF como ejemplo. En este disco colisionan los dos, menudo viaje por la historia de la música: de la suya propia, de la electrónica y de la música en general. El Ruido Eterno II, tenía que haberlo llamado. Solo pondré otra vez lo que he escrito antes, tras la primera escucha, lo lleno de vida que me parece que está. Es el reverso esperanzado de Blackstar de Bowie. Ese era una despedida, este es not today, Satan.
En abril fui a Londres a ver el Obscure de Pet Shop Boys. Sonó Jack The Lad, que reelabora una Gimnopedia de Satie. Betrayal utiliza una Gnosienne de Satie. Me encantan estos hilos invisibles que conectan todo.