Juanxo En la "anomalía" ha tenido que ver el equipo de promoción que ha sabido colocar el "cebo" en nichos de milennias y zetas (reels, tiktoks...) los contadores (los putos contadores) en el Spoty , por ejemplo (ansia viva para sus cerebritos...)
Por otro lado estamos hablando de un álbum de estructura "clásica" (quizás de los pocos o últimos que se pueden hacer con esa estructura, así que es una rara avis llamativa), es decir, con canciones de una duración más larga que las que consumen hoy los cerebros podridos de ameba que viven sometidos a las apps y RRSS (RRSS que, como sabéis, no molan nada a la Ciccone). Es un disco "contracorriente" a las tendencias de consumo de un público de hoy, pero está calando en ellos porque se lleva varios meses hablando también del agotamiento de las tendencias actuales (hasta el copete del reggaeton, voces ultra procesadas y ritmos muy básicos y repetitivos) ; y la vuelta a líneas melódicas (Sabrina Carpenter no ha sido una elección casual como colab), las criaturas están descubriendo a ¡Fleetwood Mac! y les gusta, por ejemplo.
Para terminar, explota un filón "nostalgia" apenas explorado: nos estamos metiendo en ritmos de club los 90-00 (incluso del 10, ¿Un EDM?). Incluso _"My sins are my savior" podría colarse sin calzador dentro de Erotica y no chirriaría. Love Sensation_ y I feel so free son referencas a la época dorada del Disco (70s), pero es que las criaturas ni siquiera eran zigotos tampoco cuando sonaban por primera vez los demás estilos del disco. ¡A ellos les suena todo esto a nuevo!