Con unos buenos altavoces I feel so free suena excepcional.
A partir del minuto 3:29 hay algo en los acordes que me transmite tristeza, incluso cierta desolación, en un paisaje que es abiertamente frío y distante. Ese contraste entre los acordes tristones y el instrumental frío-helado remite directamente a Erotica, porque además le van engarzando gemidos y beats así que no sabes si estás bailando, llorando o follando. Es una dimensión muy compleja, muy de cuarto oscuro en una sauna gay, y es un rasgo estilístico de Madonna (Erotica, Justify my love, Bedtime story) que hacía tiempo que no escuchaba con tanta nitidez.
Hace poco veía en twitter a jóvenas beias que descubrían que Like a prayer era sobre una felación (¡sorpresa!) y sí, creo que eso de mezclar dimensiones distintas es algo muy de Madonna. Llorar y follar y bailar al mismo tiempo porque quieres sentirte free, FREE; FREEEEEEEE