A ver, lanzó la canción en víspera de un puente global (excepto en EEUU, UK, Japón y Australia). Decisión cuestionable de Warner que básicamente ha desdeñado el caladero principal del Confessions 1: Europa. Si Confessions 1, de sonido más accesible y con Madonna en plena forma, no funcionó en EEUU, Confessions 2 lo tiene difícil.
Pero coincido en que es demasiado pronto para valorar. A partir del lunes, más aún si la señora asoma por el MET, es cuando podría suavizarse -o revertirse la caída. Mucha gente ni ha oido la canción, y a casi nadie le ha sonado bailando, de fiesta, que es el medio natural para el que está hecha.
Y habrá un segundo single antes del lanzamiento, así que si esto no termina de arrancar, les basta con adelantarlo.