Paseándome por algunos foros, entre los varios meltdowns hay un punto en común, en el que en cierta manera me incluyo, y ya lo hemos comentando antes: el consenso es que RML no está mal, que su voz suena bien y que se pega de lo lindo.
De modo que, en realidad, los temores giran entorno a cómo encajará en el disco. Muchos sienten que rompe demasiado con el Confessions II que ellos esperaban. Pero en defensa de Madonna, ayer en París y tras la proyección del corto, ella misma dijo que no era una continuación de Confessions On a Dancefloor, sino una secuela.