Dante Qué guay que hayas puesto esto, porque cuando lo vi en la tele el otro día me acordé un montón de este hilo jajaja
Hablo como mujer (no hetero) pero es algo bastante más complicado que dejarte de gustar porque se vuelven putas. Lo que ocurre, en mi opinión, es que con las figuras femeninas buscas identificarte, y si tienen un comportamiento más sexual es algo que tú, en tu vida real, no te puedes permitir, porque te arriesgas a la agresión sexual (lo típico de que "va provocando"). Ahí se acaba la identificación, porque prefieres estar segura. Al menos así lo sentía yo en esa época, donde la cultura de la violación era bestial. Luego vas entendiendo cositas.
Que te guste una boy band, sin embargo, sí está permitido, porque como mujer heterosexual adolescente es lo que se espera de ti, lo que haces para encajar en el grupo. No es tanto por la carne como por hacer amigas, una forma de socializar. Haces uso del maromo en cuestión para reflejar tus deseos de una forma segura. Las demás fans son chicas y no te va a pasar nada. A finales de los noventa también me gustaban las Spice girls, pero me daba vergüenza admitirlo porque todavía había algo peor que te consideraran puta, y era que te consideraran bollera. Por eso también era difícil ser fan de una mujer, a no ser que se tratara una figura muy legitimada.
Pero todo esto da para tesis doctoral.
Yo a Madonna la primera vez que la vi fue en el videoclip de Human nature y desde ahí me fascinó. Y la primera época que me tocó de lleno fue la de Ray of light, en la que ni era tan provocativa y además tenía el beneplácito de la crítica (masculina), así que toda la época controvertida solo la conocí de oídas y siempre me ha parecido alguien a quien admirar, porque además así te la vendían por entonces, la prensa musical y generalista la trataba bien. Que las mujeres no vayamos en masa a sus conciertos o seamos tan fans creo que tiene más que ver con que a ciertas edades llevamos demasiado para delante (trabajo, casa, niños) y a nosotras nos cuesta más estar al día de discos, conciertos, etc. Ser fan a veces es casi otro trabajo.