En mi caso, aunque ya conocía a Madonna y me gustaba, fue "La Isla Bonita" la canción que despertó todo mi interés hacia ella y ya no hubo vuelta atrás.
Conocía todas las canciones del "Like a Virgin" porque a una amiga se lo habían grabado y lo ponía mientras hacíamos los deberes. Pero fue "True Blue" el primer álbum que me compré, en cassette. Y mi primer concierto, el "Blond Ambition" en Madrid.
Le guardo un especial cariño a la etapa de "Erotica": odiada por la opinión pública a unos niveles extremos, ella se mostró artistamente muy comprometida y consecuente. Y a pesar de lo que tuvo que soportar, su actitud y compromiso fueron muy dignos de admirar.