Historias de porteros
En vigo habia un bar que tenia como dos ambientes separados y tenian una primera entrada conjunta. Por supuesto tenian un portero en esa entrada. Bueno, el tipo era conocido por todos por hacer lo que le salia de las narices, como si el local fuera suyo... a veces te dejaba pasar, otras no, de un dia para otro. Daba igual que fueses alli todos los dias, que fueras amigo de los dueños, el a lo suyo.
Pero el colmo fue un dia que un amigo mio, que trabajaba desde hacia tiempo pinchando en uno de los garitos, iba con sus portacedes todo majo a trabajar, y el fulano lo para en la puerta y le dice que no puede pasar (¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!)
Imaginaos el cuadro.
-pero si trabajo aqui desde hace un año...
_que no, que no pasas...