No se trata de consumir lo justo, @EXPERANTO1. Obviamente el mundo no es comer, cagar, mear, fecundar. Es precisamente lo más inútil lo que lo vuelve interesante. Lo que afirmo es que la publicidad es justo lo contrario de la decisión racional. Pretende usar los mecanismos de las emociones para su provecho. No se trata de elegir bien, sino de elegir mi producto, sea cual sea este, y aunque no sea la opción más ventajosa.