Creo que en ningún festival de los que he ido hasta ahora he enganchado a tantos grupos (uno detrás de otro) que me gusten mucho/bastante como lo hice ayer en el Territorios. Fueron 6 o 7.
Yo pensaba que Sevilla jamás llenarÃa un festival con un cartel como el de este año, tan heterogéneo y lleno de artistas independientes. Pues ayer aquello se petó, aunque he oÃdo que el viernes fue más gente, pero la verdad es que me alegro mucho de que la gente se anime.
Sin embargo, la organización para entrar fue pésima: estuve haciendo cola hasta las 20'30 (abrieron con retraso) para entrar de los primeros y que me dieran camiseta (asà de agonÃas soy) y resulta que en la entrada nos dicen que si pasamos no nos dejan salir hasta las 00'00. ¿Por la cara? ¿Para que cene y me emborrache dentro? Problem?
Del C-A-O-S a la entrada del concierto de Russian Red mejor no hablar ... ¡¡esos accesos minúsculos!!
Además, tres amigos consiguieron colarse sin problemas, aunque eso ya lo hicimos en el SOS, pero da que pensar sobre la necesidad de comprarte un abono para este tipo de eventos.
Los conciertos:
* Toteking: BIEN. Sin decepciones ni sorpresas. Aunque me sentÃa un pureta entre tanto púber (y tengo 22 .......).
* Javiera Mena: Bastante guay, poquita gente y posibilidad de subirte a un poyete en el que quedabas a la altura de la propia Javiera y a pocos metros de ella. Me sobro "Un audÃfono..." porque cortó un poco el rollo en general, y me faltó "Acá entera" (¿o la tocó justo al empezar?).
* Russian Red: Lo vivà intenso. Me encantó y no puedo ser objetivo. Yo pensé que iba a sacar una bandera española con el toro en medio, pero al final nada ...
* El Columpio Asesino / Klaxons: QuerÃa escuchar "Toro" y "Atlantis to the interzone" y no sabÃa cómo hacerlo. Al final, me tragué prácticamente todo el concierto de El Columpio (que metieron bastante caña) y llegué a Klaxons para escuchar unos cuantos temas, de los cuales "It's not over yet" me hizo darlo tutti.
*La Mala: Muchos pusieron cara de oler mierda cuando se dieron cuenta de que La Mala no iba a dar un concierto de rap al uso. Vestida con cierto rollo Lady Gaga, salió con un guitarra y un baterÃa, en vez de tirar de DJ y cambió la melodÃa de la mayorÃa de las canciones del repertorio. Flipé mucho con las tablas y la presencia escénica brutal que tiene la tÃa. También me sorprendió que cantase más canciones del primer disco que de ningún otro, y que pasase totalmente del segundo (AlevosÃa, que es el que menos me gusta con diferencia) - exceptuando "La niña", que dejó para el final. Entre canción y canción soltaba perlas a voz en grito, como: "¿Dónde está mi gente de Sevilla? - ¿dónde están mis mujereh? - ¿dónde están mis maricones? - ¿DÃNDE ESTÃN MIS MACHOOOS?". Luego, adoptaba un postureo para cantar que me dejaba loco (cuclillas, power-girl, movimientos a lo "gallina" como hace Beyoncé al comienzo de su nuevo vÃdeo, ...). En definitiva, lo partió; aunque realmente, no era lo que esperaba, y el hecho de cambiar tanto las canciones hacÃa difÃcil que el público las cantara, y eso raya. Dos momentos: 1. Cuando empezó "Nanai" (que ésta sà era fiel a la original) y ella se puso en plan chunga diciéndole al público: "¿Cómo dise? ¿Mala yo de qué?" Paró la canción, se puso a hablar sola y ya arrancó (un 10). 2. Cuando tiraron balones de playa gigantes al público, ella al rato se rayó y soltó: "Niños, echad cuenta y dejá ya la pelotita".
* Orbital: La fiesta.
20 euros bien gastados. AsÃ, sÃ.