Fragmento de su crítica en JNSP:
"[...] Y es que si su dirección de márketing es lo más parecido a un elefante en una cacharrería, algo parecido podemos decir de su dirección artística. La producción musical de los singles ‘Voley Playa‘ y ‘Aranjuez‘ ya se veía algo torpe y macarra, y sus vídeos y actuaciones venían a confirmarlo. Su impacto en las listas, aun con ventas millonarias, se diluyó rapidamente. Sin embargo, tras enfrentarnos a los 10 minutos divididos en cuatro canciones que dura su álbum, parece que hemos menospreciado a Iván injustamente. Porque, cual doctor Frankenstein del pop, ha creado (ayudado por el habitual Windows Movie Maker, y el experimentado "amigo informático" -creador de su ‘El botellón’-) una amalgama a base de clichés totalmente demodés, mezclados con bases sucias de electro y eurodance que, por torpe y feíllo que resulte, funciona."