Cuando descubrí el pop (es decir, cuando dejé de escuchar Rocíos Jurados y Camilos Sestos por el patio de vecinos y me enteré de que había otras músicas) yo tenía una radio del año de la picor, y los reyes magos me trajeron un cassette (sin radio) Sanyo, que me hizo muy feliz. Grababa poniendo la radio a volumen total y el cassette encima, grabando (rezando para que no cortaran la canción ni entrara mi madre en el cuarto, gritando qué puñetas hacíamos mi hermana y yo con la radio a semejante volumen. Lo peor era cuando mi mejor amiga y yo nos copiabamos cintas de grupos que nos gustaban (so embarrasing... Pecos, no me matéis, era púber e ignorante) de cassette a cassette. Sonido infame, pero éramos taaaan felices... con nuestras cutre-cintas... con portadas creativas y todo.