Lo peor de ‘La ira’ es que lo mejor de ella lo ves en los anuncios autopromocionales y, cómo no, en el avance del capítulo siguiente. Pero cuando llega la hora de ponerse a ver la serie de verdad, no encuentras el «thriller» prometido sino más bien el ritmo tirando a pausado típico del drama español, en series de investigación como ‘Desaparecida
El resultado no es un desastre. Es de agradecer que se intenten hacer cosas diferentes, y en ese sentido ha sido impactante ver seis bolsas de basura con cadáveres en su interior en primer plano durante minutos y minutos en pleno prime-time, pero como tantas otras veces en una serie española, da la sensación de que, con una vuelta más sobre el guión, se podrían haber alcanzado grandes cosas: ¿Nos ha dado mal rollo de verdad Tamar Novas? ¿Sabemos lo suficiente sobre el pasado de la agente interpretada por Patricia Vico como para habernos dejado intrigados para la semana que viene? ¿Nos creeremos el personaje de Marian Álvarez si finalmente nos da una sorpresa? ¿Alguien esperaba más gore? Quizá se ha creado un «hype» que apuntaba demasiado alto. Pero la ficción española no puede ser siempre el estupendo «próximo capítulo de la semana siguiente» que nunca llega. 6.