‘¡Arre!’ sigue una línea similar, si es que podemos decir que estas cuatro canciones siguen una línea concreta, porque son tan diferentes que cada una podría abrir una nueva vía de futuro. El single ‘Trovadores’ recurre a la fuerza del western para hablarnos de la evolución de la canción popular a través de los siglos y los siglos hasta hoy, cuando la música de pueblo tiene al fin «el puesto que merece» (vienen a la mente los pasodobles de Single o Klaus & Kinski). ‘Ofelia’, más juguetona que trotona, retoma a Shakespeare para hablar de las necesidades sexuales de este personaje. ‘Campistas’ agrupa a esta suerte de colectivo veraniego en torno a unos sugerentes arreglos de percusión medio tropicales y ‘Quiero que me pidas que me case contigo’ es la balada final.
Para el público rockero, Solletico seguirán siendo un grupo «blando», pero sus temas suelen esconder sorpresa. Su mordacidad, palpable en ese «campo de amapollas» o en la mención al anarquismo que esconde tímidamente ‘Quiero que me pidas que me case contigo’ («quiero decirte que sí, aunque luego no lo hagamos»); así como los distintos arreglos de ukelele, piano o cuerdas, son alicientes en estas composiciones imposibles de confundir entre sí, como en cambio sucede a tantos grupos debutantes. Únicamente necesitan encontrar a alguien que termine de mezclar todas sus buenas ideas con un sonido más pulido, pero en general, se desconoce la razón por la que continúan sin contrato discográfico.
Calificación: 7,4/10
Lo mejor: ‘Ofelia’, ‘Quiero que me pidas que me case contigo’
Te gustará si te gusta: Vainica Doble, Nosoträsh
Escúchalo: Bandcamp