‘Tan fuerte, tan cerca’: tan cursi, tan falsa

La nueva película de Stephen Daldry (‘Billy Elliot’, ‘Las Horas’ y ‘El Lector’) tiene todos los componentes para irritar a quien esto escribe: un niño con pandereta, Tom Hanks haciendo de padrazo bobalicón, lujuria por el Oscar, giros de guión que deberían venir acompañados de risas enlatadas y una relamida e histérica puesta en escena como vehículo para el tráfico de sentimientos.

Adaptación de la novela homónima de Jonathan Safran Foer (autor de la fabulosa ‘Todo está iluminado’), ‘Tan fuerte, tan cerca’ es una película que, amparándose en la coartada dramática del 11-S, lanza un ataque ético y estético contra espectador. ¿Sus armas? Dos: la impostura y el sentimentalismo.

Stephen Daldry ha hecho cosmética cinematográfica: un “poético” desenfocado por aquí, una “literaria” voz en off por allá, mientras suena a todo volumen Alexandre Desplat (¡ocho bandas sonoras en 2011!) “homenajeando” a Philip Glass. Maquillaje caro para hacer parecer sublime lo que solo es afectado. En su intento por recorrer a pie la geografía sentimental de una ciudad herida, traumatizada, el director acaba atropellando al espectador con un maratón de falsedad lacrimógena.

Al lado de este chorretón de sensiblería, ‘Criadas y señoras’ o ‘War Horse’ parecen dirigidas por Bergman. Y hablando del director sueco, menos mal que sale Max Von Sydow. Su misteriosa presencia como “el inquilino” y su periplo junto al niño por las calles de Nueva York es lo único interesante de las más de dos horas que dura la película.

Pero quizá lo más irritante de todo es que ‘Tan fuerte, tan cerca’ se haya colado entre las candidatas al Oscar a la mejor película. ¿De verdad esto es mejor que ‘Drive’, ‘Los idus de Marzo’ o ‘Los hombres que no amaban a las mujeres’? 3.

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Publicado por
Joric