Doble Pletina / De lo concreto a lo general

Primero, la mala noticia: ‘Música para cerrar las discotecas‘ y ‘Cruzo los dedos‘ siguen siendo las dos mejores canciones de Doble Pletina. Ahora, las buenas: casi todas las demás. El grupo formado por Laura Antolín Mínguez y Marc Ribera Grossberndt, y completado con Cati Bestard Rotger, Jaume Cladera Gost y Francina Ribes Pericàs ha sabido ofrecer un notable disco de debut retomando ideas de ese pop tradicional cotidiano de nuestro país, aquel en el que sigue sin fijarse el indie para las masas, y que comprende desde Vainica Doble a Pauline en la Playa pasando por La Buena Vida (como estos, no desvelan los detalles de la autoría de las canciones); todo ello sin recurrir a ni una sola de las composiciones que, en los últimos dos años, les han hecho ganarse un hueco en lo que ellos mismos llaman irónicamente «la escena».

Es curioso que sean 13 las canciones incluidas en el disco, pues la (mala) suerte, la superstición, la inseguridad o la dificultad para las relaciones sociales o amorosas siguen siendo los temas favoritos del grupo. Entre los cortes más logrados y llamativos están aquellos en los que, en medio de la debilidad, emerge la personalidad de Marc o de Laura para bien o para mal. Es el caso de ‘¿Puede callarse todo el mundo?’, un «déjame en paz» muy Le Mans, bastante bien resuelto con referencias muy de hoy («tendréis que mirar si habéis cobrado el paro como para pensar en mí»); o de ese medio amenazante medio dulce ‘Te guste o no’ («Empieza por quererme un poco más (…) el tiempo que te queda no te librarás de mí»).

El «para mal» sería ese final amargo, más berlanguiano

imposible, de ‘Ya es tarde’, pesimista como pocos por mucho que ellos digan que está hecho medio de broma (entrevista en camino), y en el que queda perfectamente reflejada esa inquietud que anuncia el tema que esconde el título del disco (‘Igual o mayor que’). «Hay una relación directa entre lo que le pasa a nuestro corazón y el mal que asola la nación», dicen en este tema de ritmo folclórico, que podría haberse llamado ‘Mal de muchos, consuelo de tontos’ si el grupo hubiera tenido mal gusto.

Pero Doble Pletina tienen muy buen gusto. Han querido evitar hits bailables, pepinazos y canciones de grandes posibilidades comerciales (el single ‘Terco‘ es más mono que carismático; ‘Hacer algo’ es sintético pero muy contenido; ‘Tierras sin reclamar’ parece apuntar a hit, pero luego se desvía hacia territorios más abstractos) y a veces se han quedado demasiado cortos (‘Rendez-vous’ pasa desapercibida incluso con la colaboración de Marina de Klaus & Kinski). Sin embargo, los arreglos del álbum, ayudados por la producción de Cristian Pallejà son exquisitos, muy en la onda del mejor catálogo de Elefant, pero sin recordar en todos los temas al mismo artista en concreto. Junto a unas letras sencillas pero originales que vuelven a hablar de la música en sí, de la apatía, del miedo a estar equivocado, hacen de este ‘De lo concreto a lo general’ una obra imprescindible para los que hemos crecido disfrutando de cualquiera de las referencias citadas.

Calificación: 7,7/10
Lo mejor: ‘Te guste o no’, ‘Ya es tarde’, ‘Igual o mayor que’, ‘Terco’
Te gustará si te gusta: el pop español más delicado
Escúchalo: Deezer

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Publicado por
Sebas E. Alonso