Chicote en ‘Pesadilla en la cocina’: el espectáculo

Al mediático chef Gordon Ramsay no paran de salirle imitadores en la televisión patria. Si este año ‘Masterchef’ debutaba en Televisión Española con unos datos envidiables; el año pasado lo hacía ‘Pesadilla en la cocina’, otro de los formatos que el propio Ramsay popularizó en Estados Unidos. De la mano de Alberto Chicote, el programa se encarga de echar una mano a restaurantes que están en apuros, y que voluntariamente se ponen en contacto con la productora.

Es verdad que Chicote puede no ser el chef español más conocido allende nuestras fronteras, pero su experiencia a los fogones está demostrada. Al frente de restaurantes de probado éxito como NODO y Pandelujo en Madrid, el cocinero es ya conocido por dos de sus características fundamentales: sus estrafalarias camisas estampadas y su calco de la actuación de Gordon Ramsay en ‘Kitchen Nightmares’.

No son pocos los que han criticado a Chicote por su estilo arrogante, maleducado y, en muchas ocasiones, incluso grosero. Pero lo cierto es que ‘Pesadilla en la cocina’ perdería infinidad de puntos de no ser así. El programa no está exento de polémica porque precisamente se alimenta de ella, y para generarla no duda en recurrir a discusiones, subidas de tono, momentos de vergüenza ajena y giros dramáticos capaz de revolver las tripas a la persona más serena sobre la faz de la Tierra (la visita a las cocinas suele ser, cuanto menos, una especie de pasaje del terror a todo color). En ese sentido, lo peor del formato es que a pesar de todo se termina tornando predecible por presentar cada semana idéntica estructura: cocinero llega para salvar vidas, cocinero flipa en colores y se enfada, cocinero resuelve el problema en apariencia… pero cocinero se larga dejando el restaurante casi siempre bajo los mismos mandos. Y eso se traduce en que muchos de los negocios terminan cerrando

, igual que sucede en Estados Unidos.

¿Consigue Chicote ser igual de bueno que Ramsay? No, pero lo intenta con todas sus fuerzas, algo muy loable. ¿Tiene ‘Pesadilla en la cocina’ la intención de sacar a flote a negocios en apuros? Probablemente sí. ¿Lo hace de la mejor manera posible? No, obviamente no. La mejor manera posible no pasa por enseñar unas cocinas en las que hay incluso ratas muertas, eso por descontado, sea la realidad o un montaje. Pero estamos hablando de un reality show, de un programa de televisión que hace una inversión y pretende recuperarla gracias a la publicidad, para lo que necesita audiencia. ¿Y cómo se consigue audiencia? Pues nos guste más o menos, a base de convertirlo todo en un espectáculo como el montado la temporada pasada por aquella socia que llamaba a todo el mundo «Cuqui» mientras se pillaba algo más que un contentillo a base de tequila y otros cubatas durante las horas de servicio y frente a toda España. Su imagen, completamente peda absorbiendo con una pajita mientras Chicote se largaba pertenece a la historia de la televisión. Ya se sabe, the show must go on.

Calificación: 6/10
Destacamos: que no hay nada que dé más morbo que que salga un restaurante de tu ciudad.
Te gustará si te gusta: tener discusiones que están a punto de llegar a las manos.
Predictor: ha mantenido el share por encima del 10% (por encima de la media de laSexta) desde que se estrenó, así que de momento las cosas siguen pintando bien.

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Publicado por
Lolo Rodríguez