El camino al «twerking» de Miley Cyrus

Tres días después se siguen acumulando las noticias y las opiniones en torno a la controvertida actuación de Miley Cyrus en los premios MTV, en la que subió a un sinfín de ositos al escenario y restregó su culo contra el pubis de Robin Thicke. Sí, suena muy mal escrito así, pero imaginad visto en pantalla grande. El artículo del diario El Mundo sobre las críticas a esta actuación se convertía ayer en lo más visto del día en esta publicación de audiencia millonaria, en internet se coleccionaban las caras de asombro de Drake y otros artistas ante la actuación (algunas se comenta que pertenecen a otro momento de la gala), las asociaciones feministas protestaban de diversa forma por el trato dado a la mujer en este tipo de «espectáculos» y las de padres por la imagen que han recibido sus hijos, Diplo convocaba un concurso de ese baile, el «twerking», recordando que él llegó primero… y así un largo etcétera.


#Miley Cyrus – We Cant Stop & Robin Thicke… por sanljivimrf

Hoy el Diccionario Online de Oxford pasa a incluir la palabra «twerk» en inglés, Queens of Stone Age indican que en su concierto del mismo recinto que los premios no habrá nada de «twerk», una fundación de ositos de peluche protesta por el uso dado por Miley a este juguete infantil y Kanye West aprovecha para anunciar un remix con Miley de su canción ‘Black Skinhead’.

Mientras averiguamos qué nos depara el día de mañana, cabe destacar la opinión de un siempre centradísimo Justin Timberlake, que ha declarado que Miley «es joven», pidiendo que lo tengamos en cuenta y que recordemos que estábamos «en los premios MTV, no en los Grammys», citando a Madonna en su actuación de ‘Like a Virgin’ revolcándose por el suelo o a su propia ex novia Britney haciendo un striptease. De nuevo, hay que elogiar a Timberlake: con todo lo espantoso que fue el set de Miley, con todo lo ordinario, chabacano, obvio y poco sugerente y revolucionario que resultó, en absoluto es más horrible que la mayoría de las nueve noticias que aparecían por debajo en el cuadro de lo más leído del mencionado periódico español. Llegados a este punto, en el que una actuación para nosotros fea y desafortunada se empieza a mezclar con la doble moral de algunos, lo mejor que podemos hacer es quitar hierro a este fenómeno pop antes de que la lapidación a una cantante de 20 años se nos vaya de las manos. Entre los innumerables gif’s y memes que hemos podido ver en los últimos días en los foros, sin duda hay que rescatar aquellos de Buzzfeed que sitúan a Miley Cyrus en obras como ‘El grito’ o ‘El Guernica’ (aunque hay muchas más).

Al fin y al cabo si no has adivinado que la antigua niña Disney ha querido protagonizar una etapa más «hedonista» no ha sido por falta de pistas. El titular «Miley Cyrus se hace mujer» es viejuno. Ya en 2010 cuando la artista estrenaba el vídeo de ‘Can’t Be Tamed’ describíamos aquella nueva etapa como «provocadora y salvaje» e, insistimos, hace más de tres años de aquello. No hay más que recordar la profunda decepción que produjo en la banda nacional Edredón («Siendo su tercer disco esperábamos su mejor trabajo, cuando lo oímos estuvimos llorando toda la noche, ¡qué fuerte! ¡Te odiamos, Miley!).

Mientras «Hannah Montana» pasaba de los 17 a los 20 años, la hemos visto dedicar su tema ‘My Heart Beats for Love’ a los homosexuales, pasarse al dubstep

(siempre con la lengua fuera), publicar un tema lleno de referencias a las drogas y un vídeo para esa canción, su hit actual, ‘We Can’t Stop’, que no podía venir más cargadito de sexo barato.

El público tiene grandes dificultades para tomar en serio a artistas como Xuxa o Leticia Sabater que han mezclado espectáculos -digamos- infantiles y adultos, pero puede que el problema sea nuestro por no asumirlo, porque con los precedentes mencionados, ¿qué tipo de artista esperábamos encontrar cuando Cyrus subía al escenario de los MTV VMA tras alcanzar el top 2 del Billboard Hot 100 haciendo el cerdo? Uno de los usuarios que opinaba esto mismo en un interesante debate en nuestros foros era Alex A, añadiendo una reflexión: «Yo creo que (Miley) directamente está cogiendo todos, todos los elementos pop/pseudohipster que más o menos cree que están de moda en su generación y con eso pretende ser cool y un icono entre los adolescentes que necesitan referencias para imitar en esos años de instituto y rebeldía, y así triunfar, y de hecho lo está consiguiendo. Portadas feístas, twerk y rollo nigga, altavoces/auriculares/loquesea de la marca Beats, peinados de antaño llevados más al extremo, voces distorsionadas en las canciones, grillz, «Carpe Diem» (eso no puede faltar), actitud hipersexualizada… Ya digo, todo lo que ve que triunfa». Lagarterana, muy acertadamente, incluía en su enumeración el rollo malote de ‘Spring Breakers‘: «neones, Skrillex, vasos rojos, Tumblr, plataformas… Por eso decía que Miley hubiese matado por salir en esa peli, ahora es de lo que quiere ir», aunque mostrándose a disgusto con esta nueva etapa. «Y por eso me da tanto asco este rollo, porque es tan impostado, tan poco creíble teniendo en cuenta lo paleta que siempre ha sido, que no tiene ni idea de dónde salen esas referencias, y acaba pareciendo algo así como una Charli XCX de baratillo para USA».

No cabe duda de que Miley es una referencia para las niñas de su generación, que han crecido con ella y que dudamos que quieran seguir jugando con muñecas toda su vida. Es claro que, dada su popularidad y lo apetecible de su target comercial, tan joven y pendiente de las chuminadas de moda y las nuevas tecnologías, su nuevo personaje se lo rifan ciertas marcas y los programadores de radios. Pero también lo es que esta es la evolución lógica de alguien que cantaba ‘Party in the USA’ citando a Jay-Z y Britney, dos personas nada virginales (en 2009 ya habíamos asistido al breakdown de Spears).

Que el objetivo era organizar una buena polémica para vender (Katy Perry y no ella, en verdad, se mantuvo en el top 1 de iTunes tras la gala del domingo), después de todas las veces que con polemizar no ha bastado, lo dudamos. Si había que llegar al máximo extremo de ordinariez es otro debate que culminaremos cuando escuchemos su álbum, ‘Bangerz’, que se pone a la venta el 4 de octubre. Quizá para entonces toque decir que después de todo preferimos un poco de pop guarrete que un dúo con David Bisbal. Y teniendo en cuenta que detrás del largo estarán Cirkut y Dr. Luke, quienes han trabajado con Britney y Ke$ha, podemos adivinar que de disfrute como expansión de la era anterior, irá bien sobrado. Ya habrá tiempo para su disco de madurez a los 30 o a los 40…

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: miley cyrus