Difícil elegir una sola. Una canción relativamente reciente que escucho en «loop» es ‘Retrograde’ de James Blake.
No recuerdo la primera pero si me acuerdo que me obsesioné con el principio de ‘Eight Miles High’ de The Byrds. Volvía de clase y me encerraba para intentar tocarlo.
‘La edad del porvenir’ de Javier Álvarez y ‘Estado provisional’ de León Benavente.
La verdad es que no odio a nada ni a nadie.
Los primeros compases de ‘Suburban War’ de Arcade Fire.
Ningún placer debiera ser culpable en música. Muchas veces la idea del «guilty pleasure» es tan solo una expresión de clasismo o de un sentimiento exclusivista que no me interesa. Adoro la música popular.
Un gran disco donde todas las canciones son enormes es ‘New Wave’ de The Auteurs. Lo cito porque creo que es una banda que merece más reconocimiento.
Mmm… ‘Two Suns’ de Bat for Lashes lo escucho empezando por el final.
Una melodía que me guste, una letra que me transmita algo y una parte misteriosa que no sé explicar.
‘Magnets’ de Disclosure remezclado por Tiga.
Voy a elegir dos, ‘En el río’ y ‘De carne y hueso’, ambas por las mismas razones. Son textos y melodías impresionantes que surgieron en la cabeza de Eva. Ambas son rotundas y al mismo
tiempo profundas. Para mí son una muestra de su genialidad, de su capacidad para convertir en trascendentes instantes fugaces. Me siento pequeño poniendo mi guitarra al servicio de canciones tan enormes.
Puestos a pedir cito cantantes que me gustan. [Me imagino a] Jorge Drexler cantando ‘Revolución’, a Annie B Sweet cantando ‘Cómo hablar’, a Fernando Alfaro cantando ‘1997 (El año en que Allen Ginsberg murió), que de hecho ya la cantó en nuestro primer disco maravillosamente; [y me imagino] a Javier Álvarez en ‘Lo que nos mantiene unidos’, a Carmen Linares en ‘Días de verano’, a María Rodés en ‘Nocturnal’, a Luis Eduardo Aute en ‘Sin ti no soy nada’, a Abraham Boba en ‘Nadie nos recordará’…