Como tiene mucho tiempo entre manos, a líder del grupo, Nathan Williams, se le ha ocurrido una idea que pondrá muy contenta a su discográfica, hacer una lista del perfil de personas que no quiere ver en sus conciertos ni en pintura. Preocupado por la ola de violencia que presencia actualmente Estados Unidos, Williams ha querido dejar claro que no puede asistir a ninguno de sus conciertos gente racista, homófoba, misógina, gente que ha defendido el movimiento #AllLivesMatter así como a la policía en Estados Unidos y, mucho menos, seguidores o seguidores de Donald Trump «porque estos son básicamente tres o cuatro de los puntos anteriormente mencionados».
Williams aclara que sabe que no todo el mundo es perfecto pero que no «necesito fans que no entiendan esto». El músico concluye: «prefiero tocar para una sala medio llena de buen rollo que para una sala llena de odio. La gente está sufriendo cada día y el modo en que lo veo yo es que, o eres parte de la solución, o eres parte del problema».