Ha dado la noticia su hermano, el guitarrista Juan José Castellón Vargas, El Príncipe Gitano, a través del Foment de la Rumba Catalana (Forcat). Este ha recordado en su comunicado el especial talento de Vargas para combinar su «canto visceral», derivado de una voz tan agresiva como hermosa, elástica y poderosamente expresiva, con los «bailes estrambóticos» que incendiaban sus directos, así como su curiosidad por otras «sonoridades» como la psicodelia, con la que experimentó a finales de los 60 en canciones como ‘Anana hip’.
Vargas, que dominaba el cante antiguo (era prima hermana del mítico guitarrista Sabicas), interpretó clásicos de la rumba como ‘La moto’, ‘Macarrones’, ‘Porompompero’ o ‘Se va a Covadonga’. Pero será por siempre recordada por ‘Achilipú’, de la que fue co-autor su marido, José Castellón, tras cuya muerte la cantante se retiró para siempre de los escenarios. Muy cercana a Lola Flores, con la que actuó repetidamente e incluso publicaron álbumes conjuntos, fue la gran voz femenina de la rumba catalana, en los 60 y 70, junto con Bambino, El Pescaílla y Peret. Sus canciones, que introducían despreocupadamente sonoridades latinas y anglosajonas, como el funk, son antecedentes directos de la explosión de la rumba de finales de los 70, desde Chichos y Chunguitos a los Veneno de Kiko Veneno y los hermanos Amador.