Pese a lo fea que es la portada del single, un torpe recuerdo del «lyric video» de ‘Roar’ de Katy Perry, el vídeo le ha quedado bastante bien. En él vemos a la cantante bailar la canción en parajes urbanos y sucios como los de ‘Say Yay’. Aunque la canción es muy diferente, también hay guiño en la coreografía de pies.
Acompañan a la cantante una serie de bailarines en la pubertad, en sintonía con los coros más bien infantiles que están en la canción. Y esas voces son voces contra el bullying, que la cantante dice haber sufrido de pequeña (una niña la culpaba constantemente de la muerte de su padre). Cuando termina la canción, queda un minuto de vídeo y ahí quedan claras definitivamente dos cosas: la intención anti-acoso escolar del vídeo y la influencia de Jack Ü ft Justin Bieber en esa forma de escribir «Ü» a lo ‘Where Are Ü Now’.