Manson y Justin Bieber fueron noticia en 2016 por hacerse un selfie juntos y por portar camisetas el uno del otro. De hecho, Bieber empezó por vender la suya con la imagen de Manson en su merchandising. Ahora sabemos que cuando se conocieron, las cosas no fueron tan bien como aparentaron. Marilyn Manson cuenta que cuando conoció a Bieber, este ni corto ni perezoso le soltó: «te he vuelto a hacer relevante». El cabreo de Manson fue fino: «craso error decirme eso a mí. Al día siguiente le dije que estaría en el Staples Center (Los Angeles) para hacer ‘Beautiful People’ y él se creyó que yo iba a aparecer por allí, fue así de estúpido».
Manson dice que se quedó con los beneficios de las camisetas del merchandising de Justin Bieber («ni siquiera tuvimos que pelearlo, su equipo dijo algo como «sí, ya lo sabemos, lo hemos hecho mal, aquí está el dinero») y termina de fulminar: «(Bieber) fue un buen pedazo de mierda por tener la arrogancia de decirme eso (que volvía a hacerme relevante). No paraba de tocarme y de decir «hey, hey, hermano», es de los que te toca cuando habla. Y yo estaba en plan «aparta». Eres del tamaño de una polla a mi lado, así que aparta», indica, refiriéndose a que mide unos 10 centímetros más que el joven cantante.