Tiburona / Sola y feliz

Rita (bajo), Laura (guitarra) y Carmen (batería) llevan tocando juntas diez años. Ahora han cristalizado en Tiburona (que no Tiburonas, ojo). El año pasado publicaron un EP homónimo, y acaban de editar su primer largo, producido por Paco Loco. Aunque de largo tiene poco: contiene nueve temas y no alcanza los 26 minutos. Pero el garage ye-ye-punk que practican tampoco necesita más.

El suyo es un género clásico, que no busca ser original. Tampoco ellas lo pretenden. Porque lo importante es hacer canciones que se queden, himnos. Y el inicio de ‘Sola y feliz’ nos da dos. La canción homónima es el ejemplo más depurado: una letra que es reivindicativa, pero también resignada y socarrona, que refleja perfectamente ese orgullo de estar sola y no necesitar a nadie, y el fatalismo de saber que esta noche volverás a caer con el mismo gilipollas de siempre. Todo perfectamente vestido con un estribillo súper molón, juegos de voces de girl-group cabreadas, y un toque de pop ibérico 60’s, que lo convierten en un tiro certero y refrescante, una canción de verano fresca y ácida.

Pero, para reivindicativa, ‘No me interesa tu opinión’, repleta de distorsión, furia y gritos asalvajados, coronada con repelentes audios de señoros emitiendo su opinión (no solicitada), que culminan en un “ya no tenemos sitio en este festi, pero haremos otro para el 8-M

«, que las Tiburona acallan con un furibundo “¡Basta!”. Dos minutos y medio les es suficiente para posicionarse y patear culos.

Sin embargo, comparado con esta explosión inicial, al resto de ‘Sola y feliz’ le falta algo de garra. Los temas son veloces e infecciosos, pero quizás algo tópicos y uniformes, y sus temáticas demasiado típicas dentro del garage y el psichobilly: ciencia ficción, terror, cine explotation… No en vano, uno de los temas se llama ‘Tura Satana’, como la musa de Russ Meyer. Y se echa de menos la explosiva personalidad que destilan las dos primeras canciones. Pero también hay momentos muy disfrutables, como la contestona ‘Lo que queremos es la guerra’, acelerada, pegadiza y con mucho de Bikini Kill. O la fiestera y muy surf ‘Escuale’. Y, para acabar, pergeñan una simpática versión en castellano del ‘Get Off of My Cloud’ (‘Aquí en mi nube’) de los Stones, con «sha-la-las» incluidos y el estribillo cambiado a un “¡Eh, tú, te puedes largar!”, que sirve de homenaje, pero también de declaración de principios de Tiburona.

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Publicado por
Mireia Pería
Tags: tiburona