Música

Luz Casal / Me voy a permitir

El nuevo álbum de Luz Casal, que también ha sido uno de los 20 discos más vendidos en España esta Navidad, tiene un planteamiento raro. Iba a ser un álbum de versiones en reivindicación de la mujer, pero composiciones originales surgieron en el proceso de manera muy rápida y al final es una mezcla algo incómoda, al 50% de una cosa y de la otra. Por sorpresa, funciona por lo bien elegido que está el repertorio, resultando el más sólido de sus últimos discos. Al fin y al cabo el álbum se llama ‘Me voy a permitir’ y habla de hacer lo que te dé la gana, adaptaciones incluidas.

Casi cada canción funciona como una declaración de intenciones, no solo relacionadas con el feminismo. Aquí hay mensajes muy potentes sobre permitirse amar (‘Te mereces un amor’), permitirse odiar (‘Bravo’), sobre libertad (‘Me voy a permitir’) y afrontar la vida con optimismo (‘Nada es imposible’). Las letras, muy directas, están muy bien construidas, siendo casi siempre indistinguible cuáles son propias y cuáles son ajenas. Y eso solo puede ser un piropo cuando se está adaptando a gente como Charles Aznavour, Mercedes Sosa o Amália Rodrigues.

Es un acierto también que el repertorio elegido no sea demasiado obvio, al menos para los oídos españoles. Así, consentimos que el fado de Rodrigues, ‘Lágrima’, pueda ser su nuevo ‘Piensa en mí’. Porque estamos pasando de «cuando quieras quitarme la vida, no la quiero para nada» a este otro drama similar: «Si yo supiese que muriendo llegarías a llorar / Por una lágrima tuya, qué alegría… me dejaría matar».

La producción de Luz junto a J.M. Baldomà es orgánica en baladas como esta o en la rítmica ‘Todo cambia’, amparada en percusiones y palmas. Una pequeña fiesta. Aunque quizá el álbum sea más recordado por el gran público por los cortes rock que ha producido Paco Salazar. En ese grupo estaría ‘¿Qué has hecho conmigo?’, un tema sobre el fenómeno fan; el guitarreo de ‘Parece ser’ o la misma ‘Me voy a permitir’. Composiciones todas ellas que nos recuerdan a la Luz Casal que conocimos, pegada a una chupa de cuero. No tanto a la dama que cantaba boleros.

Al margen del estilo, ‘Me voy a permitir’ justifica desde su mismo título toda su libertad creativa. El corte titular se permite «abrir la boca, decirle al idiota lo que pienso de él» y expresa con vehemencia su falta de necesidad de «encajar». Si un día la artista mandó a paseo a aquel periodista que la mandó a fregar platos en sus inicios, en ‘Nada es imposible’ retrata cómo las mujeres están «a prueba» desde que nacen, y además se levanta totalmente triunfal: «Cuando todos dicen «no puedes» / Yo lo intento el triple de veces / No dejo de luchar».

Da mucha alegría escuchar a Luz Casal con tantas ganas de vivir y darnos felicidad en un mundo que, como dice en ‘Parece ser’, «se ahoga en un mar de pantallas». Un álbum lleno de fuerza que solo decide apagarse al final cuando tras una prescindible colaboración de Carla Bruni -por alguna razón ‘Ella’ no logra ser un «highlight» de este álbum-, ‘Me voy a permitir’ decide cerrarse con un tema de Chris Barron de Spin Doctors llamado ‘El blues de la cebolla’. Parece que ahí Casal se relaja, y es cuando se mantiene alerta que en este álbum da lo mejor de sí.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: luz casal