Billie Eilish ha protagonizado uno de los momentos más comentados de la gala de los GRAMMY al afirmar que «nadie es ilegal en tierra robada» durante su discurso de agradecimiento por el premio a Canción del Año, que fue para ‘Wildflower’.
Las palabras de Eilish han seguido resonando en los días posteriores, con voces críticas que señalan una supuesta hipocresía por defender la inmigración irregular en Estados Unidos mientras vive protegida dentro de una urbanización cerrada.
Algunas voces han señalado que la residencia de Billie Eilish está construida sobre tierra nativa, en concreto del pueblo Tongva, original de Los Ángeles. La tribu, sin embargo, ha agradecido las palabras de Eilish por «dar visibilidad a la verdadera historia de este país».
Su hermano y productor, FINNEAS, ha salido en defensa de Eilish en redes sociales, dejando un lapidario mensaje en Threads: «Veo a muchos hombres blancos y poderosos enfadados con lo que mi hermana de 24 años dijo en su discurso de agradecimiento. Literalmente podemos ver vuestros nombres en los archivos de Epstein», ha escrito el músico, aunque sin mencionar ningún nombre concreto.
FINNEAS, además, ha respondido a una noticia de USA Today que criticaba a Eilish y Bad Bunny por involucrarse en política, asegurando que sus opiniones no importan. «No puede ser una cosa y la otra», escribía O’Connell. «No podéis decir que la opinión de los famosos no importa y después hablar del tema durante días. Vosotros estáis haciendo que importe. Yo seguiré protestando y, si os molesta, lo haré con más razón».