Mariah Carey ha sido una de las artistas protagonistas de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, celebrados en las ciudades italianas de Milán y Cortina d’Ampezzo. La artista estadounidense interpretó para la ocasión un medley del clásico italiano ‘Nel blu dipinto di blu’, más conocida como ‘Volare’, y ‘Nothing Is Impossible’ de su último disco.
En una entrevista con Vogue posterior al evento, Carey confesó que la oportunidad de actuar en el estadio San Siro de Milán «genuinamente se sintió como un sueño hecho realidad»: «Es uno de los más grandes y esperados eventos deportivos y ser parte de un momento que une el mundo es un gran honor», contó a la revista. Sin embargo, no todo fueron rosas en la actuación de la artista.
La elección musical no dejó indiferente a nadie. Los arreglos de cuerda de ‘Nel blu dipinto di blu’, una de las canciones más icónicas de la música italiana, fueron absolutamente preciosos. Unidos a la maravillosa voz de Carey, que añade unos geniales giros melódicos en el estribillo, firman una interpretación de 10. Y además con sorpresa. Es imposible no perder la cabeza con la agudísima nota final que une el himno italiano con ‘Nothing Is Impossible’, del reciente ‘Here For It All’
.A la vez, Mariah está sirviendo looks. Esta apostó totalmente por el glamour italiano con un vestido de Roberto Cavalli hecho a medida y diseñado por Fausto Puglisi. En definitiva, la actuación fue un espectáculo para los sentidos.
En la misma entrevista con Vogue, Carey explicó que ‘Volare’ es una de sus canción favoritas y que «aprender a cantarla en italiano fue un verdadero desafío». Un desafío fallido, en cierta medida. Cuesta creer que la artista aprendiese algo de italiano para la actuación, ya que se nota demasiado que está leyendo la letra en la pantalla, en la que estaba escrita fonéticamente: «Nell blue Dee-peen-toe D Blue», se veía en un vídeo en nuestro foro.
Por esta misma razón, quizás con la intención de concentrarse a tope, Mariah Carey estuvo totalmente tiesa. Seguramente esto sea lo que más llama la atención de la actuación. Carey no se mueve del sitio en ningún momento y, prácticamente, sus únicos movimientos fueron mirar alrededor y saludar al final del número. Lo peor es que la gente hablará más de esto que de la gran interpretación vocal de la artista.