Había un auténtico vendaval en los foros de Madonna, una vez más, sobre lo que Madonna, después de más de 40 años de carrera, tenía que hacer. Madonna tenía que presentar la segunda parte de ‘Confessions on a Dancefloor’ con una canción en solitario como lo era ‘Hung Up’. Sin featurings que distraigan como los de Justin Timberlake y Maluma, ambos mucho mejores de lo que fueron capaces de identificar sus fans.
Al final: ni pa ti, ni pa mí. Madonna ha presentado ‘Confessions II’ con la intro del álbum, ‘I Feel So Free‘, una canción que ha conectado especialmente con sus seguidores de los 90 gracias a su «spoken word» y trabajada estructura, con un uso poliédrico de la voz masculina de Lil’ Louis. Seguramente él jamás descubra que interpreta al típico pelma que se te acerca en la pista. Una traducción libre de ese pronto icónico “don’t be a vibe kill” sería:
-¿Cómo va la noche, guapa?
-Déjame en paz, gracias.
Y ahora desata la artillería pesada: un ‘Bring Your Love’ de carácter comercial y amable que aspira a agradar o como mínimo a no molestar en las playlists de éxitos, como tampoco a nadie molestaba ‘Popular’.
Respecto a la versión presentada en vivo en Coachella, hay diferencias notables. La principal es que la intro parece totalmente ahijada del «continuous mix» que tendrá ‘Confessions II’ emulando la estructura de ‘Confessions I’. Lo que oímos al principio de esta futura «pista 4» parece el final de la pista 3. La voz de Madonna también luce adulterada en contraste con la naturalidad con que apareció en Coachella: sobre todo identificamos su voz en las partes habladas. Por lo demás, ambas aparecen un tanto mimetizadas, como Lady Gaga y Ariana Grande en ‘Rain on Me’.
El tema cae en gracia porque la química con Sabrina Carpenter es tal que hasta de espaldas parecen la misma persona. Ambas vienen a cantar sobre amor y libertad al margen de «números» y «haters», en un tema autorreferencial.
Y no hablo de las excesivas apelaciones «Madonna, Sabrina». Sino de la cita feminista a ‘Express Yourself’ o a la moda early 90’s que impregnó ‘Vogue’ y todo ‘Erotica’. El sample de ‘Good Life’, tan discreto, tiene sentido. Es una canción 100% Madonna, en la que encaja Sabrina, que siempre tuvo una picardía muy parecida. No un tema de Sabrina en el que M esté calzada.
No nos da ‘Bring Your Love’ la revolución musical de ‘Music’, ni una «reinvención» ni siquiera en el sentido de ‘Medellín’, pero es probable que sí logre presentar a Madonna a una generación de jóvenes que muy a duras penas sabían quién era. Después, y por lo pinchado en clubs por Stuart Price, el álbum pinta a ser mucho menos amable. Recordemos que la muerte será uno de sus temas principales. ‘Bring Your Love’ parece una buena forma de olvidarnos de ella este verano, al menos durante 3 minutos y medio.