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1,3 sobre 10: Pitchfork destruye el disco de Chris Brown

Chris Brown puede parecer el paria del pop desde que en 2009 diera una paliza a Rihanna y, en años posteriores, fuera visto en otras ocasiones en comportamientos violentos, particularmente hacia mujeres. Sin embargo, la realidad es que nunca ha sido realmente “cancelado”. Artistas como Drake, Kehlani o incluso la propia Rihanna han seguido colaborando con él, quizá en pos del derecho a la reinserción, y hoy su carrera goza de una enorme popularidad: Brown es actualmente el 34º artista más escuchado a nivel global en Spotify, por encima de nombres masivamente populares como Karol G, SZA, Rauw Alejandro o Charli XCX.

Su tema más popular, ‘Under the Influence’, que se acerca a los 2.000 millones de streams en Spoti, siendo además completamente en solitario, es de 2019, muchos años después del incidente con Rihanna que todo el mundo pensó que destruiría su carrera para siempre. Quedó tocada, sí, sobre todo a nivel de imagen. Pero en absoluto quedó hundida.

Su posición en Spotify refleja la enorme influencia de los artistas estadounidenses en la plataforma sueca, ya que en España Chris Brown hace tiempo que prácticamente ha dejado de sonar. Aun así, sus discos han seguido funcionando bien en el Billboard e incluso han acumulado nominaciones a los Grammy, a pesar de que las críticas no siempre los han acompañado. Y la que acaba de dedicar Pitchfork a ‘BROWN’, el nuevo álbum de Chris Brown, es histórica: con una puntuación de 1,3 sobre 10, es una de las más bajas jamás otorgadas por el medio de Chicago a un disco, superando incluso el 2,8 que recibió Ed Sheeran en otra ocasión.

Muchas puntuaciones bajas de Pitchfork, como los 0 sobre 10 otorgados a Liz Phair o The Flaming Lips, parecían más bien motivadas por una intención de provocar a los lectores y agitar el debate en internet. Otras como el 2,7 a ‘The Antidote’ de Morcheeba o el 2,9 a ‘Supermarket’ de Logic parecían responder simplemente a su exigentísimo criterio editorial. Las notas por debajo del 2 sobre 10 no han sido habituales.

Sin embargo, la valoración de ‘BROWN’ parece ir más en serio, y el redactor Alphonse Pierre afirma haber hecho un enorme esfuerzo por encontrar algo que le gustara del disco, sin éxito. Describe un álbum vacío, falto de autenticidad, demasiado comercial, emocionalmente poco creíble y completamente centrado en la narrativa de “víctima” de Chris Brown. Además, señala su ya habitual tendencia a alargar los discos hasta casi una treintena de canciones, lo que hace que el proyecto parezca más un “dump” de temas sin filtro que un álbum convencional.

El texto está naturalmente contextualizado en torno a las diversas controversias de Chris Brown, por lo que en algunos momentos la línea entre crítica musical y juicio moral se difumina. Sin embargo, Pierre resulta convincente al justificar el motivo de la reseña, anticipándose al típico cliché de “si no te gusta, ¿por qué lo escuchas?”, defendiendo que quizá en el futuro alguien que no entienda el éxito de Chris Brown quiera leer opiniones contrarias al consenso popular que lo mantiene en lo más alto de las listas, incluso a día de hoy.

“Este disco es un buen pedazo de mierda” es la frase lapidaria que leerán los lectores que han decidido suscribirse a Pitchfork, qua desde el pasado mes de enero no ofrece sus críticas de discos en abierto e incluso oculta sus puntuaciones. Pierre describe un disco “sin alma, que busca el éxito desesperadamente y que no justifica su regreso al ojo público”. Nadie sabe muy bien a qué regreso se refiere: al menos en Estados Unidos, Brown nunca se ha ido a ningún lado, incluso después de haber sido acusado de «agredir violentamente» a sus propios fans. Es de suponer que Chris Brown aguante, al menos, este golpe.

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Publicado por
Jordi Bardají
Tags: chris brown