Bad Bunny ha escuchado al pueblo y ha abierto las puertas de La Casita de su Debí Tirar Más Fotos Tour a perfiles de público y cuerpos más diversos de los que se habían apreciado durante sus dos primeros conciertos en Madrid, al menos según los primeros vídeos que han empezado a circular por redes y que muestran a personas de todo tipo saliendo de las primeras filas para ser colocadas debajo del porche de la famosa casita rosa, típicamente puertorriqueña, que preside el centro del escenario.
Las críticas a La Casita de Bad Bunny denunciaban la aparente exclusividad del espacio para influencers con considerable capital económico, a pesar de que La Casita, simbólicamente, representa la vida cotidiana puertorriqueña y la idea de comunidad y pertenencia frente a la desigualdad y la gentrificación. Es decir, tenía un sentido para todos los públicos, pero parecía que era accesible solo para los más afortunados.
Una persona incluso había aprovechado para denunciar el problema de la vivienda colgando un anuncio en Idealista con una imagen de la casa de Bad Bunny para señalar quiénes pueden permitirse comprar una vivienda en la actualidad -los influencers que han solido ser invitados- y quiénes no.
Otro vídeo en X muestra a más gente del público siendo colocada en la casita. “Parece que las críticas sobre el proceso de selección de fans para La Casita han tenido efecto”, escribe Juan La Mattina. “Es lo que debería haber sido desde un principio, que cualquier fan tuviese la oportunidad de estar allí. Rectificar es de sabios”.
@shirley_smafj_ Después de tantas criticas puesss…#parati #smafj #badbunny #concierto #madrid ♬ VeLDÁ – Bad Bunny & Omar Courtz & Dei V