Bulgaria ha ganado la 70ª edición de Eurovisión celebrada en Viena gracias a la original actuación tipo videoclip de DARA con ‘Bangaranga’, que ha sumado 516 votos entre público y jurado, tras liderar en un primer momento las votaciones del público y después imponerse en las del jurado en una reñida disputa con Israel, que en principio lideraba las votaciones totales con 343 puntos. Bulgaria ha superado el mínimo necesario para imponerse al polémico país participante, que, como el año pasado, ha quedado en segundo lugar. Australia, en principio una de las favoritas, finalmente ha quedado en cuarto lugar, al imponerse Rumanía.
Ha sido una de las ediciones más controvertidas de su historia, la que menos países participantes ha reunido desde 2004 (34), especialmente marcada por la retirada de varios países en protesta por el blanqueamiento del genocidio en Gaza por parte de Israel, incluida España. De hecho, TVE ha vuelto a emitir el comunicado del año pasado antes de dar paso a su programa musical especial, y su única “presencia” en la gala ha llegado en un segmento sobre el origen histórico de las votaciones.
La gala, presentada por Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, ha incluido varias menciones al poder unitario de la música frente a un mundo “con frecuencia dividido”, aunque la presencia de Israel en el certamen ha vuelto a despertar especialmente gritos de apoyo y abucheos muy audibles antes, durante y después de la actuación de Noam Bettan, especialmente durante las votaciones.
Finlandia, que partía como una de las favoritas gracias al momento del violín de Linda Lampenius y Pete Parkkonen, finalmente ha quedado en sexto lugar. Entre las mayores sorpresas de la votación se encuentran la buena actuación de Rumanía e Italia y el discreto resultado de Suecia, que ha terminado en el puesto 20, aunque es cierto que no llevaba una de sus mejores canciones.