El único disco de Ms. Lauryn Hill en solitario se suele considerar entre los mejores de la historia. Por eso es muy llamativo que nunca haya habido un segundo, a lo sumo aquel ‘MTV Unplugged’, que contenía canciones nuevas aún inéditas. Ms. Lauryn Hill ha intentado explicar el motivo de su parón discográfico en un post de Instagram, aunque no se sabe muy bien si se ha terminado de aclarar algo.
En respuesta a una publicación de Instagram de la plataforma FRAIM, que señalaba factores como problemas legales o falta de apoyo de la discográfica, Ms. Lauryn Hill ha dejado un largo comentario explicando su visión, en el que habla de principios, integridad artística y codicia.
“Cuando estás inspirado y deseas ser una persona con principios, lo que no se menciona lo suficiente es el desgaste… ni el desafío de encontrar seguridad para poder crear con integridad”, explicó, y añadió que mucha gente crea con la esperanza de ganar dinero con ello. “La mayoría ve la oportunidad solo como dinero y a menudo excluye el ‘sentido’. ‘The Score’ (álbum de Fugees de 1996) ni ‘Miseducation’ se hicieron porque se nos ‘permitiera’ representar lo que hacíamos; luchamos por cada centímetro”, dijo. “El éxito desmedido puede generar codicia que empieza a degradar el arte por el dinero”.
La artista vuelve a comparar con Harriet Tubman, como ya hiciera en 2021, para explicar que ella también ha arriesgado para decir verdades incómodas a los poderes, “antes de que ciertas fuerzas intentaran cerrar las puertas”, y añade: “si fuera tan fácil de hacer, ¿dónde está esa expresión ahora en el escenario global? Los sistemas tienen miedo de aquello que no pueden controlar. La creatividad es más potente cuando es libre”.
Lauryn habla del valor de la inspiración artística, más allá de su monetización, y reivindica que ha “introducido estándares y posibilidades a una generación que no sabía que podían operar en ese nivel”. Lo que no acaba de explicar, dentro de su abstracto texto, es qué le ha impedido publicar música de forma independiente, aunque quizá el quid de la cuestión es que Lauryn Hill suena demasiado desilusionada con el mecanismo de la industria discográfica.