Música

Olivia Rodrigo cumple su sueño de cantar en el Primavera… y con Robert Smith

Lejos quedan los tiempos en que nos parecía histórico que una exconcursante de Operación Triunfo actúe en el Primavera Sound. Y aunque no tiene pinta de que vayamos a ver a Pablo López actuar en el festival algún día -ya que dudo mucho que tuviera público en este festival en concreto-, tiene todo el sentido que lo haga Natalia Lacunza, quien tanto ha contribuido a acercar el internet pop al pop mainstream español, reivindicando a la gente de Rusia IDK mucho antes de que ‘Malibu’ de rusowsky irrumpiera en listas.

Su set en el Levi’s Plaza es breve, como impone el pequeño escenario, y desgraciadamente el inicio está plagado de problemas técnicos que arruinan especialmente la interpretación de ‘Te enamoraste’, pero Lacunza lo solventa vocalmente. Su disco ‘N2STAL5IA‘ no merece esta desatención técnica, pero al menos consigue condensar buena parte de su tracklist en un concierto muy breve, donde destacan la electrónica de ‘Singapur’, el folk de ‘Nokia’ y el coreo colectivo de ‘Sabes qué’. Lacunza “manifiesta” al menos un concierto de “50 minutitos” el año que viene. Desde aquí, lo suscribimos.

Avanzo que la prioridad de conseguir un sitio más o menos digno para presenciar el concierto sorpresa de Olivia Rodrigo obliga a abandonar antes de tiempo el recital de Smerz en el escenario Port, lo que significa perderse las maravillosas cuerdas de ‘You got time and I got money’ y el piano aporreado de ‘Roll the dice’, que llegan al final. Pero lo que sucede antes confirma que asistir al set, aunque sea un rato, merece totalmente la pena.

El inicio con ‘But I do’ es algo frío, quizá por el tono industrial de la canción, pero la musicalidad de la propuesta de Smerz pronto se impone: su abanico de cuerdas, beats secos, pianos ligeramente desafinados y melodías que no acaban de resolverse, cantadas casi con desgana, acaban hipnotizando. En pleno atardecer, los pianos jazzy de ‘What’, la preciosa ‘A thousand lies’, el ritmo de ‘Feisty’ o los envolventes teclados de ‘Easy’ configuran un setlist muy rico en lo instrumental, tocado con gran delicadeza y gusto, en contraste con la querencia torcida de las canciones. Un amigo, que no conoce al grupo, dice que tienen un “sonido muy bonito”, lo cual interpreto como que Smerz, gracias a su preciso directo, es capaz de llegar a nuevos públicos.

Desde que Gabi Ruiz anunció que el cartel de Primavera Sound contenía un cabeza de cartel sorpresa, se dispararon los primeros rumores; algunos apuntaban a Charli xcx, que acababa de visitar Barcelona para asistir a una fiesta donde pinchaba su marido, George Daniel. Sin embargo, su siguiente vuelo a Sicilia para asistir a la boda de Dua Lipa dificultaba su participación, que finalmente ha involucrado a Olivia Rodrigo, quien ha decidido ofrecer en Barcelona el primer concierto largo oficial de su nuevo disco, un año antes de que la gira Unravel Tour aterrice en España.

El escenario Occident congrega a una multitud intratable antes del inicio del concierto, programado a las 22:45, señal de la expectación que genera esta actuación sorpresa por parte de una de las mayores sensaciones internacionales del último lustro.

La siguiente sorpresa en el set de Olivia Rodrigo ha sido la aparición de Robert Smith, de The Cure, para la interpretación de un tema inédito, ‘What’s Wrong with Me?’, justo después de ‘The Cure’, canción que Olivia había introducido aludiendo a The Cure, una de sus bandas favoritas, que tocaron la jornada anterior. Para Rodrigo, uno de los “mejores putos conciertos de mi vida”.

El nuevo tema, de corte new wave melancólico, podrá escucharse de forma oficial el 12 de junio y abre una inesperada puerta comercial para Smith.

Christian Bertrand

En total, en un concierto que no ha llegado a la hora de duración, el debut de Rodrigo en el Primavera ha incluido cero temas de relleno, como impone la falta de tiempo: abriendo con la euforia rockera de ‘Bad Idea Right’, los primeros guitarrazos hiperafilados han evocado ecos hard rock poco antes de que Rodrigo irrumpiera en el escenario. Cualquiera que tenga a Rodrigo por una poser rockera solo por tener cierta querencia cursi en las letras y la presentación ha tenido que comerse sus palabras ante la potencia rock de su sonido.

Rodrigo, que cumple su sueño de actuar en el Primavera Sound, ha encadenado un himno tras otro con los estribillos megacoreables de ‘ballad of a homeschooled girl’ y ‘Vampire’, antes de presentar la nueva ‘Drop Dead’ y de sentarse al piano para interpretar su gran baladón, ‘Drivers License’, seguir con la ya demasiado pastelosa ‘Traitor’ y culminar con el emocionante crescendo de ‘The Cure’, que ha dado paso al celebrado cameo.

Pronunciando la palabra “fuck” al menos unas diez veces durante el concierto, en momentos que no siempre venían a cuento, Rodrigo no ha podido dejar mal sabor de boca a nadie en un set de aproximadamente 50 minutos. Al margen de que haya tenido el detalle de cantar ‘Deja Vu’ y de cerrar con el torpedo punk-pop de ‘Good 4 U’, disparando los niveles de adrenalina al máximo, hay que destacar la calidad del sonido de sus instrumentos y de su voz, a la altura de su privilegiada posición.

Marina, apoteósica

Christian Bertrand

El primer concierto de Marina en Primavera Sound es también el primero de su carrera en Barcelona. Madrid está acostumbrada a verla en directo -en festivales, pero también en aquel bolo como telonera de Coldplay-; Barcelona, no. Marina no lo entiende: «Primavera, ¿por qué has tardado tanto en invitarme?», pregunta con un guiño. Nadie se lo explica, pero Diamandis compensa la espera con creces con un apoteósico set de pop en el que, por momentos, parece una dignísima cabeza de cartel. Para sus fans más entregados, entre los que me incluyo, lo es.

En 50 minutos de concierto, Marina va directa al grano, encadenando un hit tras otro sin apoyarse en nada más que en su banda de directo. Su presencia escénica es lo suficientemente magnética como para que no necesite nada más. El arranque con ‘Princess of Power‘ y ‘Are You Satisfied?’ sirve para calentar motores en un show basado en una estética de videojuego. A continuación, el punk-pop de ‘Bubblegum Bitch’ abre la veda para una retahíla de temas icónicos que no dará tregua: el público corea y salta como loco una canción que TikTok ha revitalizado.

Butterfly‘ y ‘Man’s World’, en el tramo central del setlist, seguidas de ‘I Am Not a Robot’, sostenidas por esa voz operística tan suya, forman una tríada de sencillos muy reconocibles para sus fans. No ocurre lo mismo con ‘Metallic Stallion’, que, derivando hacia ritmos disco, acaba mezclada con el estribillo de ‘Hung Up’ de Madonna por alguna razón, provocando el típico coreo colectivo pensado para complacer a la audiencia, aunque en este caso resulta algo forzado.

La artillería pesada llega con la sucesión de ‘Froot’, ‘Cuntissimo’ y ‘Primadonna’, que provoca el delirio colectivo. Resulta especialmente emocionante escuchar ‘Froot’ coreada por tanta gente: once años después de su lanzamiento (en 2015, quien esto escribe la proclamó la mejor canción del año en este medio), se confirma que era un tema adelantado a su tiempo y plenamente atemporal. El cierre disco con ‘I Love You’ sirve para que Marina reivindique su último álbum y ponga la guinda a un set glorioso, aunque demasiado corto.

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Publicado por
Jordi Bardají