A pesar del innegable parecido, con el pelo rubio que sobresale de su cabeza y los pañales con la bandera de Estados Unidos, Vince Staples ha aclarado que el bebé de la portada de ‘Cry Baby’ no es Donald Trump, sino «todos nosotros»: «Es el sistema sociopolítico que adoptamos y del que nos quejamos al mismo tiempo. Mientras operamos dentro de él sin querer liberarnos, estamos alimentando al bebé, a la bestia, por así decirlo. Este disco trata sobre las distintas formas en las que puedes hacer eso».
Entonces, ¿el primer lanzamiento independiente de Staples trata sobre cómo liberarnos del sistema o sobre cómo alimentamos al bebé sin saberlo? Ambas. Abrazando el punk y el post rock como bases de la protesta, el rapero californiano pretende entregar con ‘Cry Baby’ una vacuna contra el conformismo. La gran mayoría de los temas tratados en el disco ya han sido visitados en el pasado a lo largo de la historia de la música, especialmente la música negra, pero pocas veces habían sido presentados tan en tu cara.
Vince evita las anécdotas personales para dirigirse en todo momento al oyente y bombardearle con distintas observaciones políticas y sociales que no acaban de cambiar. La violencia policial es la más prominente («¿Por qué vivo con miedo de una pistola y una placa? / Es el mayor enemigo que hemos tenido nunca»), pero Staples también trata la guerra (‘7 In The Morning’), la obediencia de las masas (‘TV Guide’), el patriotismo (‘Only In America’) y el capitalismo, con énfasis en la industria musical («La música te hace sentir como si fueras algodón»).
‘Cry Baby’ es una escucha que no resulta nada pesada teniendo en cuenta los temas que trata. La primera frase de ‘Blackberry Marmalade’, que abre el disco, describe la historia de los Estados Unidos y la intención de Staples con el proyecto: «Imperios construidos en terreno manchado de sangre / Kanye West, rezo porque todos se derrumben». A la vez, usando una melodía pegajosa desde la primera escucha.
Staples no sacrifica en prácticamente ningún momento lo pegadizo de sus canciones por la parte intelectual del proyecto, que tampoco se siente diluida. Más fácil no lo puede poner: importantes declaraciones en forma de memorables hooks.
La mayoría de temas están construidos alrededor de un riff que se repite durante toda la canción a modo de ancla. Por cierto, con instrumentación en vivo. ‘The Big Bad Wolf’, con elementos de scratching y con el conveniente sample de ‘Children’s Story’ de Slick Rick, y ‘Do You Know The Devil’ tienen las instrumentales más detalladas. Las líneas de guitarra de ‘TV Guide’ o el groove de ‘White Flag’, por otro lado, podrían presentar más evolución, resultando algo básicas en comparación.
Quizás esta es la mayor pega de ‘Cry Baby’, manteniendo una estética sonora similar en la mayoría de instrumentales. Todas, o casi todas, las guitarras que aparecen están ahogadas. Es una decisión claramente consciente, pero habría sido interesante que Staples hubiese intentando hacer cosas diferentes con ellas, jugar con otros estilos más incendiarios… Estilos a la altura de sus afiladas palabras.