Música

5 veces en que Dolly Parton construyó un mundo mejor

Hasta ayer era difícil pensar en una persona que pudiera unir en algo a Donald Trump y a Beyoncé, a Taylor Swift y a Eminem, a Sabrina Carpenter y a Jack White. Todo el mundo está lamentando la pérdida de Dolly Parton, que se ha producido en Nashville, dónde si no. La leyenda del country fue mucho más que una imagen icónica, reconocible y divertida, parece que siempre preparada para un roto y para un descosido.

También fue una autora única, y recalco lo de «única» porque además de tener un estilo propio y reconocible, solía escribir completamente sola. En un mundo en el que Morgan Wallen necesita 5 personas para escribir ‘I’m the Problem’, o en aquel viejo mundo en el que lo normal era popularizarte a través de versiones o gracias a tandems creativos de letrista por un lado, y compositor de música por otro; hoy toca recordar que Dolly Parton escribió ‘9 to 5’, ‘Jolene’ y ‘I Will Always Love You’ en la más estricta de las soledades. Sin ningún apoyo ni en texto ni en música de ninguna otra persona.

La historia de estas canciones ha sido mil veces contada. ‘9 to 5’ fue nominada a un Oscar por su aparición en la comedia ‘Cómo eliminar a su jefe’, reivindicando la frustración por el trabajo y la rutina diarios, en clave de humor. ‘Jolene’, con su advertencia celosa contra una mujer que se había acercado a su marido de toda la vida, Carl Dean, fallecido el año pasado. Y ‘I Will Always Love You’ -escrita el mismo día que ‘Jolene’- inspirada en verdad en el día en que decidió dejar de lado a su mentor Porter Wagoner.

En este artículo hemos decidido centrarnos en otras 5 canciones menos conocidas (solo 1 de ellas aparece en la playlist «THIS IS DOLLY PARTON» en Spotify), pero que también tienen un enorme valor social o musical. Hablemos de todas esas veces en que Dolly Parton construyó un mundo mejor.

Dumb Blonde

El disco de debut de Dolly Parton (1967) empezaba con esta declaración de intenciones. Desde niña había cantado en programas de televisión y radio de Tennessee. En principio promocionada como cantante de bubblegum o como autora de temas para otros artistas, fue lanzada en solitario con un disco llamado ‘Hello, I’m Dolly’, encabezado por su primer single de country.

‘Dumb Blonde’ no había sido escrito por ella, una rara avis en su carrera, sino por Curly Putman, pero le encajó como un guante. Aquí ya la cantante bromeaba sobre los estereotipos de «rubia tonta», advirtiendo que no pensaba ser «la tonta de nadie, solo por ser rubia». A raíz de este tema, Porter Wagoner la llamó para formar parte de su show de televisión y su gira, llegando a publicar varios discos conjuntos, hasta que llegó el momento de separarse.

Just Because I’m a Woman

Otra canción revolucionaria en su repertorio, esta vez escrita por ella misma en solitario, fue ‘Just Because I’m a Woman’. Incluida en su segundo álbum, en 1968, defendía el derecho de las mujeres a tener un pasado sexual, exactamente igual que lo tienen los hombres. «Puedo ver tu decepción, por cómo me miras / y siento no ser la mujer que creías que era», comienza diciendo una letra en la que se reflexiona sobre los desengaños amorosos, tanto en hombres como en mujeres por igual.

En una entrevista en 2007, Dolly Parton explicaba cómo creía que había cubierto un nicho diferente al de otras cantantes como Tammy Wynette y Loretta Lynn, aunque las tres eran amigas y llegaron a grabar juntas. «Loretta vivía en una casa llena de niños, cantaba mucho sobre la vida familiar y yo lo respeto. Tammy cantaba de todo, pero también aquello de ‘Stand By Your Man’. Y yo salía con ‘Just Because I’m a Woman’. Mis errores no son peores que los tuyos, solo porque yo sea mujer. Creo que todas hicimos lo nuestro. Yo simplemente llené un hueco».

Touch Your Woman

En su anhelo por poner más puntos sobre las íes, Dolly Parton sacó un disco llamado ‘Touch Your Woman’ en 1972. La letra que escribió es una petición de contacto físico para acabar con un desacuerdo o con una discusión. En el tercer verso va más allá en un sentido sexual, lo que fue demasiado para las emisoras de country más conservadoras, que se negaron a radiar esto: «Sabes exactamente lo que me hace sentir satisfecha / Sabes exactamente lo que necesito / para irme a dormir en paz / agradeciendo a Dios que me pertenezcas». Dios seguramente era el canal obligado para que Trump pudiera tolerar esto, pero a su vez Parton estaba colando un mensaje importante para las mujeres de Estados Unidos, reivindicando su derecho a ser satisfechas.

Love Is Like a Butterfly

Es muy tentador limitar el valor de Dolly Parton a sus temas más sociales. Pero sobre todas las cosas era una enorme autora de melodías espectaculares. ‘Love Is Like a Butterfly’ es uno de esos temas que no se recuerdan tanto pese a haber liderado las listas country, en concreto en 1974. En este caso cuenta con unas armonías vocales deliciosamente extraídas del mejor pop folkie de los 60, algo diferente a los ritmos que solía manejar, y por tanto muestra de su versatilidad.

Baby I’m Burnin’

En el siglo XXI hemos considerado revolucionario que Kacey Musgraves alternara elementos country y ligeramente disco en temas como ‘High Horse’. Sin embargo, hubo un tiempo hace mucho, en que Dolly Parton también se acercó a la música disco. Sucedió en torno a 1978, cuando publicó ‘Heartbreaker’, un álbum con algunos singles pensados para las emisoras country, y otros orientados al pop. De hecho, es que se llegó a publicar un EP titulado ‘Dance With Dolly’, aquel mismo año, en el que se revisitaban dos temas del largo: ‘Baby I’m Burnin’ y ‘I Wanna Fall In Love’.

Lejos de resultar «cheesy», al menos a estos oídos europeos, el resultado es bien digno. Dolly derribó fronteras antes de que lo hicieran muchos otros. Fue, por ejemplo, 5 años antes de que se publicara ‘Islands in the Stream’, su hit con Kenny Rogers escrito por los Bee Gees.

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Publicado por
Sebas E. Alonso
Tags: dolly parton