Hablemos claro: si no viste ‘Parque jurásico’ en el cine cuando se estrenó en 1993, nunca entenderás lo que significa esta película. No digo que no la hayas disfrutado en VHS, en DVD o cuando la han puesto en televisión. Ni siquiera que seas tan joven o tan dejado como para no haberla visto en pantalla grande en alguna reposición nostálgica. Sólo digo que hay cosas que, o las vives en su momento, o lo único que te queda es intentar reconstruirlas en plan lección de historia y, después, tirar de imaginación para sentir lo que significaron en su época.
Esto es como los que se visten rollo 60’s habiendo nacido en los 80. Si te documentas, te empapas de su iconografía y tienes empatía estarás cerca de revivir la experiencia original, pero de igualarla, nunca. Por eso, a ojos de alguien acostumbrado al cine de hoy, los efectos especiales de esta película le pueden parecer hasta simples. Pero en su momento, aquellos siete minutos de dinosaurios animados por ordenador (el resto eran animatronics y personas disfrazadas) nos hicieron experimentar a muchos algo parecido a lo que debieron sentir los espectadores en la proyección de la primera película de los hermanos Lumière, que se levantaron asustados creyendo que aquel tren que entraba en la estación se les venía encima. Seguro que ellos, como nosotros, vieron después muchas películas. Seguro que incluso mucho mejores. Pero aquel susto, aquella experiencia, marcó un antes y un después en su vida.
Yo vi ‘Parque jurásico’ un 8 de octubre, día de su estreno en España. Recuerdo haber hecho cola durante dos horas frente a la taquilla de unos cines de Salamanca, los Van Dyck, para entrar en la primera sesión. A esa edad la publicidad es más efectiva que nunca, y para alguien obsesionado con el cine que había pasado todo el verano escuchando que Spielberg había devuelto a los dinosaurios a la vida, aquello de esperar no era tampoco mucho sacrificio. Acababa de cumplir 13 años, las entradas costaban 350 pesetas y la sala 4 de aquellos multicines era tan roja y tan moderna que hoy es igual de roja pero demasiado antigua. Allí pasé dos de las horas más felices e intensas de cine que yo he vivido nunca. El porqué lo entendí mucho después.
Y es que mientras que casi todo lo que te fascina de crío no aguanta una revisión adulta, aquella historia basada en la novela de Michael Crichton sigue igual de fresca sin importar las veces que la veas. Todo gracias al genio de Steven, que rodó un título que hoy se apoyaría exclusivamente en sus efectos especiales (como pasó con sus secuelas) con el mismo mimo y cuidado con el que rodó las cintas que le valieron el título de Rey Midas. Que sí, que la atracción principal eran los dinosaurios, como en su momento lo fue Tiburón o E. T., pero su trascendencia no llegó tanto por el realismo con el que se movían estas criaturas como por la planificación que hizo Spielberg de las secuencias en las que aparecían y, por supuesto, por la música de John Williams que las acompañaba.
Una lección maestra de cine que dejó para la historia secuencias míticas como la visión del Brachiosaurio nada más llegar al parque, el ataque del T-Rex bajo la tormenta o la entrada de los velocirraptores en la cocina. También contiene decenas de planos icónicos como el vaso temblando por las pisadas del Rex, el raptor empañando el cristal de la puerta, el doctor Grant tumbado sobre el Triceratops enfermo sintiendo su respiración, Lex con una cucharada de gelatina temblando al ver una sombra o el reflejo del Tyranosaurio en el retrovisor del jeep cuando persigue al grupo que ha ido a rescatar a Ian Malcom y compañía.
Eso por no hablar de lo mucho que hizo para que paletos de letras como yo entendiéramos mejor lo que significaban cosas como ingeniería genética, clonación, ámbar, visión basada en el movimiento o la maldita teoría del caos provocada por una mariposa que bate sus alas. Fíjate si era buena que incluso el doblaje, nefasto porque una huelga del sector hizo que fueran unos actores no profesionales los que pusieran las voces, no consiguió quitar mérito a la película.
Hoy ‘Parque jurásico’ se reestrena en versión 3D restaurada. Algunos dirán que qué cosas hacen los estudios para sacar más pasta. Yo, con mis gafas y mi cubo de palomitas gigante, prefiero creer que algo de lo que viví hace 20 años puede volver a repetirse cuando compre una entrada ocho veces más cara que la original. Quiero tener razón. Más que nunca. 8,5



La madrileña Bella Darling, una de nuestras 

Hace unas horas se ha confirmado que Ben Affleck, en los últimos tiempos exitoso director de ‘


Capullo, a los que recordarás por canciones como ‘
Hace unos meses hablábamos de 
Miembros de 
Dcode, que se celebra el 14 de septiembre en Madrid con las actuaciones de Franz Ferdinand, Vampire Weekend, Foals, Amaral, Love of Lesbian y John Grant, entre otros, acaba de anunciar la incorporación de Buffet Libre, autores de ‘

Desde hace unos días 
Antes de que Lady Gaga lanzase ‘Applause’, estamos seguros de que había fans de Madonna recuperando 
Homeless habían desaparecido en 2010 tras publicar discos como ‘Teoría de la conspiración’ (2006), ‘Defendiendo el flanco débil’ (2007) y ‘La mala suerte’ (2008). Ahora vuelven con ‘Sinestesia’, que se convierte en la décima referencia del sello gaditano Discosdelrollo. Se trata de un EP pensado para los amantes del noise pop, con las conexiones habituales del indie español: Los Planetas, momentos más Tachenko, otros más Sidonie… tanto en castellano como en inglés. Puedes escuchar las seis nuevas canciones, bastante inmediatas (como atestiguan ‘Ni en un millón de años’ o ‘El coloso en llamas’), vía Bandcamp. 
Apenas un par de años después de ‘
Liberados ya del revuelo que causó su álbum debut, White Lies llegan a su tercer trabajo, ‘Big TV’, un álbum conceptual “sobre una muchacha que abandona los suburbios para vivir en la gran ciudad”. Lo que empezó como una broma entre amigos se ha terminado convirtiendo en el leitmotiv de un disco que explora la superficialidad del “anhelo por el éxito en los tiempos modernos”, simbolizada aquí por la idea de un “gran televisor” como los que tiene la gente en sus apartamentos “por muy pequeños que sean”.
Keane, que recientemente actuaban en el Santander Music Festival, han anunciado la edición de ‘The Best of Keane’ para el próximo 11 de noviembre. El disco incluirá 18 éxitos y 2 temas nuevos, ‘Higher Than The Sun’ y ‘Won’t Be Broken’, y estará disponible en varios formatos: CD, doble CD con caras B de la banda y CD+DVD con set acústico. Según 
Hay películas cuyo mayor interés se encuentra en los márgenes, en la periferia del relato, a la sombra del tema principal. Es el caso de ‘Perder la razón’, la última película de Joachim Lafosse (‘Propiedad privada’, ‘Élève libre’). El director construye un intenso y no demasiado sutil drama protagonizado por una mujer belga (Émilie Dequenne, la Rosetta de los Dardenne) atrapada en un asfixiante y patriarcal entorno familiar formado por un marido machista e irresponsable de origen marroquí (Tahar Rahim, protagonista de ‘Un profeta’), una hermana díscola en quien no se puede apoyar y el padrino de su marido, un rico doctor que los mantiene económicamente y los vampiriza emocionalmente. 
Con visuales realizados por Jonathan Turner, Glasser ha estrenado el tema ‘Shape’, anticipo de un álbum que saldrá en octubre en True Panther, el sello internacional de Delorean, con los que