El regreso discográfico de los hermanos Dreijer se debate entre lo sublime, lo ridículo y lo irritante con asombrosa fluidez.
La artista sueca presenta en Barcelona su disco abiertamente influido por Lykke Li, The Knife o Fever Ray.
Carla se recrea en la belleza de la tradición francesa y en su felicidad en su álbum post-Eliseo.
El grupo de Barcelona mejora su sonido en su segundo disco, entre lo claustrofóbico y lo festivo.
Elena Tonra se revuelve en su propia miseria a lo largo de su debut.
Más canciones entre el humor y la tragedia del grupo madrileño.
Un larguísimo "disco-espejo" que, precisamente, falla en su extensión y en la ejecución de un peculiar (e interesante) concepto.
La banda de Wayne Coyne publica un excelente disco sombrío e inquietante, sin contrapuntos luminosos.