Habia una pareja de mongolos (eran dos losers de cuidado...) que venían siempre en mi autobús, ella era fea pa perro y el tenía un pase pero era también bastante pardillo. Pues iban todo el viaje dándose besitos y sonriéndose muy cerca y ay churri luego en casa nosequé ay churri nosecuantos y él siempre se bajaba antes y se despedian como si se fueran a la guerra y él se quedaba de pié fuera hasta que el autobús arrancara y andaba un poco más para seguir diciendole adiós.
Pues así TODOS LOS PUTOS DÍAS.