Pues brava, con algunos peros: le cuesta arrancar, la parte de la infancia de Furiosa tiene algunos baches narrativos. Anya Taylor-Joy cumple pero no tiene la fuerza en pantalla de Charlize Theron. Hermsworth bien, la nariz postiza queda un poco pegote pero él se las apaña para estar buenorro de cualquier manera. La peli amplía y desarrolla el mundo de Fury Road, pero no sorprende ni supone un cambio radical como cuando vimos aquella en relación con la trilogía original. Visualmente tiene un aire un poco más artificial y comiquero, con colores muy saturados. Y hasta ahí los peros. Cuando la peli finalmente arranca, en sus mejores momentos (que es la mayoría del metraje) es un espectáculo tan vibrante, creativo, loquísimo y bestia como lo era Fury Road. Para verla en la pantalla más grande que puedas.