Kill your friends
Es una comedia negrísima sobre un ejecutivo de la industria discográfica inglesa a finales de los 90s que haría cualquier cosa por trepar en su empresa. Una especie de "American Psycho" o "Ejecutivo Ejecutor" divertida y amoral, aunque un poco pasada de vueltas. El mayor mérito es lograr que te caiga bien el protagonista, una auténtica porquería de persona, o al menos que te rías con sus maldades y no le odies a los 10 minutos. Nicholas Hoult no es el colmo del carisma pero cumple. Lo mejor, la BSO y esa especie de pseudoSpice Girls chonacas con tanga que firman contrato con el protagonista. Si eres de esa clase de espectador que le pasa el test de Bechdel a las películas, huye.