Los murcianos recibimos a muchos madrileños a lo largo del año. Se dirigen a La Manga, que es como un trozo de ladrillo entre dos mares. Menos mal que hay dos, porque el pequeño está infestado de medusas. El caso es que al ser ellos tan mejores que los demás, nos hemos hecho a la humildad y el servilismo, como corresponde a nuestro natural ser inferiores. No en vano, el presidente de la Comunidad, Valcárcel del PP, lleva para 20 años haciéndose cargo de nosotros. ¡Somos tan afortunados!
Por cierto, ¿cómo se llama esa estepa vacía, esa nada en la que flota Madrid? Ya sabéis, esa ausencia absoluta entre el País Vasco y Andalucía.