Yo provinciana la primera, pero vamos, todos sabéis a qué me refiero. Una cosa es llegar a Madrid con toda la ilusión del mundo y pasártelo guay, y otra muy distinta es creerte la reina de Saba e ir de payasa cuando eres de Chinchilla de Monte-Aragón, mona. Un poquito de humildad, que no eres NADIE.