Sí, el estilo de Charli es punky, al principio de manera más literal (London girl en Sucker), después de manera más fina y elaborada, en espíritu más que nada (how I'm feeling now, Yeah).
La "sensación" de que la canción "no está terminada" aparece cuando no lees las letras y, por lo tanto, no entiendes su mensaje. Una canción como Yeah es un poema musicalizado que encapsula un momento: "¿quiero o no quiero probar esa droga? no, no quiero. bueno, va... me atrevo, ahora sí". Con esos cuatro acordes, esas cuatro estrofas, esa repetición, etc., expresa perfectamente la incertidumbre previa, el subidón de la droga, y también el bajón, ya que si te fijas el bajón coincide con el final de la canción, donde todo se ralentiza y todo se vuelve más psicodélico. El mensaje está perfectamente expresado en la escasa letra, la ínfima estructura y en toda la producción. Es un concepto perfectamente ejecutado.
Por otra parte, una canción como Card Declined, en la que ella admite que a veces quiere comprar cosas para llenar el vacío que siente, y que eso es un poco patético (lo dice ella misma expresamente en el film) se parece mucho a los cánticos post-punk de un grupo como Swans. En [Some things we do] que es una canción maravillosa, Michael Gira recita qué hacen los seres humanos desde que son inmaduros (buscar, gatear, tomar, irse, romper, querer, follar) hasta que son maduros (we love, we love, we love, we love). La estructura de la canción, con todo lo que se dice al principio y lo que se dice al final, hay que leerla como un todo. Y "todo" es el recorrido: desde lo inmaduro a lo maduro. Por lo tanto quien lea que Card Declined es simplemente una lista de la compra vacía no sabe de qué va: Charli explica cómo sobrelleva el sufrimiento, la inseguridad y la depresión, y cómo sus mecanismos de defensa y supervivencia siguen siendo una puta mierda que apenas sirven y lo hacen sólo a ratos - como todo el capitalismo-.
Charli ya no sólo hace canciones perfectas, sino que además es increíblemente creativa en lo que a concepto y estructura se refiere. De todas las popstars es la que mejor abraza la vanguardia, ya no sólo de La Velvet, sino de peña como Frank Zappa o David Byrne o los Sparks o los B-52s. En espíritu, ella es la verdadera popstar sucesora de los inventores.