Buenos días.
Tras dormir (o intentarlo): hundiendo el colchón, volteándome, poniendo la cara entre el hueco de la persiana y el alfeizar de la ventana, cambiando el ventilador de posición, quitándome la ropa y restregándome alcohol por el pecho -pa eso de la evaporación-, cambiando las sábanas por otras más fresquitas, ....
Tras todo eso.
Encima, como me dieron las taitantas de la madrugada, me quedo dormido y ahora me tocará hacer deporte cuando el sol de justicia haya caldeado suficientemente la sala de cardio.
(carita de exhausto)