-Cuando tenía 13-14 años, en el conservatorio (grado medio) tenia una asignatura de coro. Esa Semana Santa se montó un concierto de la hostia del Stabat Mater de Pergolesi, con los dos cursos de coro, solistas, cuerdas y no se qué más en una conocida iglesia del centro de Pamplona. Estaba aquello abarrotadísimo entre el montón de gente interpretando y los espectadores, con el ambiente bien cargado y calor/bochorno, y además todos bien vestiditos. Hacia la mitad del concierto, en una nota especialmente larga, caí al suelo como una piedra. Alguien me atendió pero evidentemente no pararon aquello y terminé de presenciar el concierto desde el suelo.
Después de preocuparse muchísimo y hacerme bromas de buenro las semanas siguientes, la profesora me puso un cinco pelao.
-Hace tres años o así se me cayó y rompió un plato entre el pie y el suelo. Tenía un añico incrustado en el borde inferior de la uña del dedo gordo que de primeras parecía haberme hecho un destrozo importante (realmemte fue poco más un corte superficial). Al ir a curármelo con la @slavin sentado en la bañera me desvanecí sin previo aviso.
-Ayer por la mañana me sacaron sangre para una analítica. Pocos minutos después en el mismo centro de salud, cuando pretendía irme, me note ligeramente mareado y me senté. Cuando me vi algo mejor me levanté, di un par de pasos, me quedé parado en el sitio y me derrumbé como una torre gemela. Al lado de la cola de recepción, pasando a ser el centro del consiguiente cuadro de comedor.