A mí me bautizaron bastante mayor porque mi abuelo tenía pesadillas con que me iba a ir al limbo y mis padres decidieron dejar al hombre descansar tranquilo.
Cuando tocó la comunión mi madre me preguntó que si la quería hacer, dejando claro de antemano que eso de trajes, regalos y banquetes no iba a pasar, que si quería hacerla tenía que ser por otros motivos. Así que fui a catequesis un par de días para ver qué tal y al final le dije a mi madre que no volvía porque "las catequistas eran todas unas catetas y sólo nos metían miedo con el diablo", yo por ahí no pasaba.
Así que como era un poco flipada y tenía inquietudes espirituales me regalaron una biblia infantil y hablé unas cuantas veces con un jesuita hippy amigo de mis tíos que me dijo que cuando estuviera preparada para hacer la comunión se lo dijera y lo hacíamos sin parafernalias.
Un día, fui a misa con unas amigas que sí habían hecho la comunión y se me apetesió comulgar. Cuando llegué a casa y se lo conté a mi madre me dijo que ya había hecho la primera comunión y que si quería invitara a mis amigas a merendar. Cuando mi abuela se enteró me llevó a confesar y recuerdo que al cura le dió la risa con las cosas que yo le contaba. Y nada, hasta hoy, me gustaría apostatar pero no quiero darle un disgusto a mi abuela, para ella eso sería tremendo, así que lo mismo me espero a que no esté.