¿Y Spotlight es mejor?
Sí, claro. Tiene un aire melancólico que contrasta con la suntuosidad, y además la base instrumental es mucho más poderosa. Aparte de que... bueno... la melodía es divina y la percusión es mucho mucho más electrónica. Además Jessie susurra y se hace coros a sí misma en una especie de eco en el que se persigue a sí misma. Spotlight es otro nivel. Spotlight deja que las maravillas y las sorpresas se sucedan. Confía en sí misma. Hello Love, como Free yourself y gran parte del That! Feels good! te lo tira todo a la cara desde el minuto uno. Te están chillando todo el rato FREEEE YOURSEEELF. En cambio en Spotlight en el minuto 2:30 tienes algo totalmente sorprendente que además va in crescendo, sumándole más viento y más coros y más intensidad sin acabar de explotar, conteniéndose, porque no todo es orgasmo. Es orfebrería.