Turandot
Turandot es la opera postuma de Puccini. Una de las mas representadas y una de las que mas excesos estilisticos provoca en sus montajes... la historia es una pequeño cuento oriental, un cuento muy sadico y sangriento.
El origen de Turandot se remonta a un poema persa en que una princesa no encuentra a ningún hombre digno de ella, por lo que decide encerrarse en un castillo y anunciar que solo se entregria al hombre que resolviera 3 enigmas y fuera capaz de atravesar el pasadizo de espadas secretas que llevaba a sus aposentos.
Puccini comenzó a trabajar en Turandot en marzo de 1920 cuatro años mas tarde, en marzo de 1924, habÃa completado la ópera hasta el dueto final.
El 10 de octubre diagnostican a Puccini cáncer de garganta y muere pocas semanas después, el 29 de noviembre, dejando tan solo treinta y seis páginas con esbozos sobre el final de Turandot.
La noche del estreno el director de la orquesta llego hasta la ultima nota que habia compuesto puccini. Se paro , dio la vuelta y anuncio al publico:
AQUI MURIO EL MAESTRO
Aun asi, Turandot no quedo inconclusa... La propia familia siguiendo los deseos de Puccini se encargo de que la obra se acabara y hoy dia se representa con el final compuesto por otro compositor escogido por la familia y que hoy dia no es del agrado de muchos.
Los montajes de Turandot suelen ser impactantes. Es una opera con muchisima gente en escena, continuos movimientos de masas, coros infantiles, duelos de soprano y tenor, arias inolvidables, solos de tenero, solos de sopranos... La opera admite desde los montajes mas minimalistas a los mas barrocos.
Las caracterizaciones de turandot van de lo mas bjork, al nothing realli matters de madonna, pasando por momentos por rupaul's drag race. Turandot es un personaje excesivo y como tal lo admite todo.
En la primera escena uno de los mandarines del emperador hace saber que la princesa se casará con aquel prÃncipe que responda correctamente los tres acertijos impuestos por su majestad. De no hacerlo asÃ, el pretendiente morirá.
Paso seguido, se comunica que el PrÃncipe de Persia ha fallado; por lo tanto, morirá al salir la luna. La gente acude en masa a tal acto.
Llega entonces a la ciudad un anciano ciego, acompañado por una mujer que lo guÃa. Entre la multitud, el ciego cae al suelo y es recogido por otro desconocido, que inmediatamente le reconoce como su padre: se revela entonces que el ciego es en realidad Timur, rey de los tártaros, quien, tras perder la batalla, fue exiliado junto a una esclava, Liù, que le sirve de guÃa y mendiga por él.
El desconocido que le recoge no es otro que Calaf (cuyo nombre se descubre al final de la opera, conociéndose a lo largo de ella como "el ignoto"), el prÃncipe tártaro, quien, ante el gesto de la esclava, pregunta por qué tan noble acto, y ella responde tÃmidamente que porque "un dÃa, en palacio, usted me sonrió".
El verdugo Pu-Tin-Pao aparece ante el clamor del pueblo, que canta sobre la sangre derramada en el reino de Turandot, la princesa. Todo es jolgorio hasta que aparece el prÃncipe de Persia, joven apuesto y sereno, y el pueblo enmudece de compasión; enseguida piden piedad por su vida.
El desconocido prÃncipe que habÃa ayudado a su padre en las calles observa con horror el espectáculo, y se une al pueblo despreciando tan cruel acto. Pero es allà cuando hace su aparición la princesa, quien, con un gesto inmisericorde, ordena al verdugo que prosiga con la ejecución, y vuelve a sus aposentos.
El prÃncipe de misterioso origen cae completamente cegado ante la belleza de la princesa de tal forma que decide quedarse allà y, sin escuchar las súplicas de su padre y de la esclava para entrar en razón, decide probar su suerte para conquistar el corazón de la princesa.
Liù, la esclava, ruega otra vez al prÃncipe que desista, Pero el prÃncipe le dice que ya es tarde y que lo hará de todas formas, por lo que le pide que acompañe a su padre antes de dirigirse al gong gigante.
Cuando se dispone a golpear el gong tres veces para entrar a la prueba, tres ministros del emperador, Ping, Pang y Pong, le cortan el paso para intentar convencerlo de que no se arriesgue por algo asÃ, ya que, de todas formas, Turandot es solo una mujer y, siendo él tan poderoso, podrÃa conseguir mujeres a montones.