No he dicho eso... pero bueno... Lo que digo es que las reglas del juego de la iglesia son antidemocráticas, por muchísimas cuestiones y van con dos siglos de retraso en su actualización pero ningún gobierno les tose. Entonces, llegados a ese punto en el que la realidad es la que es y la iglesia sigue siendo discriminatoria en muchísimos aspectos, no entiendo la necesidad de querer seguir perteneciendo a una entidad que te rechaza (y es bien visto y permitido por gobiernos de todo el mundo).
Afortunadamente, un negocio o club particular, debe fundarse en base a leyes y si no las aplica, se les cierra el chiringuito pero la iglesia está exenta en la aplicación de muchas de esas leyes, sea por la razón que sea.